¡Estamos al aire!

Reproductor

Primera Plana

martes, 17 de enero de 2017

Allied: la ilusión de un cine clásico de guerra y romance

Con una propuesta que evoca en temática y estilo al Hollywood de antaño, el realizador Robert Zemeckis (Volver al futuro) nos presenta un peculiar romance durante la Segunda Guerra Mundial.



La atracción entre un oficial canadiense al servicio de la Gran Bretaña (Brad Pitt) y una agente de la resistencia francesa (Marion Cotillard) se forja con sangre y fuego en una temeraria y posible misión suicida. En Casablanca, ni más ni menos (“Here’s looking at you, kid”).

El conflicto se intensifica a partir de la posibilidad de que ella sea en realidad una espía alemana y lo que serían sus letales consecuencias. En ese sentido el ritmo y manejo del suspenso son empleados de manera acertada y efectiva, pese a que su conclusión solo da lugar a dos posibilidades.


En términos de producción, Aliados es fastuosa. Desde la preciosista fotografía de Don Burgess (Forrest Gump), la recreación de época, la dirección de arte, hasta el despampanante diseño de vestuario de Joanna Johnston (Lincoln).


Con todos estos elementos, no resulta tan cautivante como debiera serlo. Pareciera que Zemeckis apostó mucho más por una formidable técnica, que por un desarrollo más profundo de la relación entre sus dos personajes principales.


Los temas relevantes ahí están. La ambigüedad moral en tiempos de guerra. Las pugnas por definir los linderos de la lealtad. Los confines entre el deber profesional y la vida personal. Pero Pitt y Cotillard no logran encender su pasión en torno a ellos como lo hubiésemos esperado. O entre ellos mismos. Eso que algunos llaman “química”. Aún así, agradecemos el ensueño de un cine de amor y espionaje propio de otra época.