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domingo, 1 de abril de 2018

Pese a charlatanerías, muchos aún prefieren la medicina tradicional

PAPANTLA, VER.- Los habitantes de la región totonaca prefieren la medicina tradicional por encima de otras opciones para tratar sus enfermedades, pues a pesar de que cuentan con clínicas de salud institucionales, utilizan remedios herbolarios y consultan a médicos indígenas, aseguró Guadalupe García Valencia, oriunda de la comunidad San Lorenzo Tajín.

El uso de la herbolaria ha curado a los indígenas por cientos de años.
Dijo que por años los curanderos totonacos han luchado por que su trabajo no sea menospreciado frente al de sus colegas que estudiaron medicina en una universidad, pues señalan que lo que conocen es por medio de sus abuelos y el uso de la herbolaria ha curado a los indígenas por cientos de años.

García Valencia señala que los médicos tradicionales son parteras, curanderos y brujos indígenas o mestizos. Las parteras auxilian a las mujeres durante la gestación y el parto; proporcionan cuidados especiales a la madre e hijo mediante baños de temazcal y plantas medicinales. Ellas creen en la influencia de la luna sobre las mujeres y en la dicotomía de lo frío y lo caliente.

“El curandero totonaco conoce el uso de las plantas medicinales para aliviar los males físicos y mentales, cura el cuerpo y el alma. Recurren a sus servicios tanto indígenas como mestizos; cura a hombres y a animales. Cobra por sus servicios según la enfermedad y la seriedad del caso”, explica.

Cabe señalar que a los brujos se les acusa de tener pacto con el demonio, sin embargo, señala la entrevistada que suelen ser hombres o mujeres religiosos que se consideran así mismos católicos. En su casa tiene un altar con flores, figuras de santos, veladoras y figuras recortadas de “papel mate” que representan a los seres sobrenaturales. 

Finalmente, la entrevistada lamentó que en esta temporada vacacional y durante la Cumbre Tajín, salgan a relucir personas que no tienen conocimientos, que no tienen el don y que sólo cobran por engañar a la gente, prometiendo hacer limpias, sanaciones, amarres y otros trabajos que nada tienen que ver con lo que nosotros hacemos.